¿Cómo invertir en derivados financieros?

¿Te acordás de las derivadas que tuviste que aprender en el Liceo? Bueno, no tienen nada que ver. Sólo quería imaginarme el espasmo en tu cara al leer esa primera oración. Digamos que tengo un activo financiero, por ejemplo, oro, divisas, petróleo, o cualquiera de los Instrumentos que hemos analizado en posts anteriores. A ese activo, lo llamaremos subyacente.

El derivado, es un instrumento financiero cuyo precio, depende mayormente, del precio del subyacente. Por ejemplo, imaginemos un contrato futuro para compra de dólares. (Los futuros, ya fueron fruto de post anteriores que te invito a leer sin te sientes perdido en el ejemplo). El mismo me obliga a mi a comprar al banco un millón de dólares, el 16 de julio de 2019, a un precio de 34,10. Si yo firmo ese contrato, evidentemente es porque espero que el dólar, para esa fecha, esté a un precio superior a 34,10.

El banco por su parte, espera que, a esa misma fecha, el precio del dólar esté por encima de ese valor. De esta manera y llegado ese momento, uno de los dos ganará lo que el otro pierda. Pues bien, ese contrato futuro, es lo que llamamos un Derivado Financiero.

Invertir en derivados

Lógicamente, puedo desprenderme en cualquier momento del derivado. No necesariamente tengo que esperar a hacer efectiva la operación el 16 de julio. (Nótese el modelado mental del que hemos sido objeto los uruguayos a la hora de la elección de un día entre los 365 disponibles).

Si llegado el 5 de marzo, el dólar ya está cotizando a 35, mi derivado será muy demandando por los inversores que pagarán muchísimo por ese contrato que les asegura comprarlo a 34,10. Pero si en esa misma fecha de comienzo de clases, el dólar bajase a 32, el precio de mi derivado, se iría al piso, ya que, quien lo posea, se está obligando a comprar el 16/7 a 34,10. Como verán, el precio de los derivados, depende del precio del subyacente, y es sumamente volátil su movimiento. Lo importante es seguir tendencias y no caer en exitismos momentáneos que, si bien pueden hacerme ganar mucho dinero, también me lo pueden hacer perder.

Un último aspecto que quiero resaltar de los derivados es que me brindan la oportunidad de apalancar, lo que implica que, con una muy baja inversión, pueda multiplicar varias veces mi rentabilidad o mis pérdidas (por ejemplo, en el mercado FOREX el apalancamiento puede llegar a ser hasta de 500 veces lo invertido).

La decisión es toda tuya

Mi consejo es: si tienes experiencia y capital suficientes, puedes integrar tu portafolio con algunos derivados. En caso contrario, no lo hagas. Los riesgos son muy altos y como decía mi abuelo: “Más vale pájaro en mano…”